Experimentación con animales

Un número incalculable de pacientes de todo el mundo han mejorado su calidad de vida gracias a los medicamentos y productos sanitarios innovadores. La industria farmacéutica está constantemente investigando y desarrollando medicamentos que aspiran a mejorar la forma de tratar las enfermedades. El desarrollo de nuevos medicamentos conlleva la realización de ensayos en animales a fin de garantizar la seguridad de los pacientes.

Cuando se ha demostrado que estas pruebas son satisfactorias, se llevan a cabo estudios clínicos en seres humanos. Es importante mencionar que los animales solo se usan en investigación médica cuando es absolutamente necesario e inevitable, tras una revisión ética, en situaciones en las que no existen otras opciones adecuadas.

Bienestar de los animales

El bienestar de estos animales tiene una importancia primordial. En España, el Real Decreto 1201/2005 regula la protección de animales utilizados para experimentación. Su finalidad es asegurar dicha protección y, en particular, que a los animales utilizados se les concedan los cuidados adecuados; que no se les cause innecesariamente dolor, sufrimiento, angustia o lesión prolongados; que se evite toda duplicación inútil de procedimientos, y que el número de animales utilizados en los procedimientos se reduzca al mínimo, aplicando en lo posible métodos alternativos.

Allergan comparte el objetivo de la industria farmacéutica de reducir, perfeccionar y, cuando sea posible, eliminar las pruebas en animales. Pero hasta que existan otras opciones seguras, eficaces y aprobadas por las autoridades sanitarias de todo el mundo, la ley sigue exigiendo que al menos se usen algunos protocolos de experimentación en animales a fin de proteger la salud y la seguridad de los pacientes que dependen de medicamentos y otros productos imprescindibles y, a veces, vitales.

Recientemente Allergan anunció que la FDA (junio 2011) y las agencias reguladoras europeas han aprobado un ensayo in vitro (es decir, que no conlleva el uso de animales), para la determinación de la potencia de los productos a base de toxina botulínica de Allergan. Allergan calcula que el uso de la nueva prueba reducirá el uso de animales en experimentos aproximadamente en un 95% o más, en los tres próximos años, a medida que otras agencias administrativas del mundo aprueben este nuevo ensayo.

Allergan es pionera en el desarrollo de esta prueba in vitro.